Algunos materiales tienen un efecto de memoria de forma, ya que después de su deformación vuelven a como estaban originalmente si se calientan.
Estos materiales pueden volver a su forma original cuando se calientan después de deformarse. Los SMA tienen dos fases: austenita (alta temperatura) y martensita (baja temperatura).
Calentar por encima de una temperatura de transición los transforma de martensita a austenita, restaurando su forma original.
Esta propiedad, con aplicaciones en dispositivos médicos, tecnologías aeroespaciales y automotrices, constituye un área de estudio importante en ciencia e ingeniería de materiales.

