Numerosos estudios sugieren que existe una estrecha relación entre hurgarse la nariz con frecuencia y un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer. El nuevo informe, recopilado y redactado por investigadores de la Universidad de Western Sydney, se publicó en la revista Biomolecules a finales del año pasado.
“La neuroinflamación en la enfermedad de Alzheimer podría estar causada en parte por patógenos víricos, bacterianos y fúngicos que penetran en el cerebro a través de la nariz y el sistema olfativo”, escriben en el informe.

